¿Tienes una molestia que no mejora, aunque ya reposaste o hiciste varias terapias? Puede que estés enfrentando una lesión que necesita un estímulo diferente, uno que reactive los mecanismos de curación natural del cuerpo. La terapia con ondas de choque es una de las herramientas más efectivas y avanzadas en fisioterapia moderna para lograrlo: acelera la regeneración de tejidos, reduce el dolor y mejora la función sin necesidad de medicamentos ni cirugía.
En Reactive Move la usamos para tratar desde deportistas de alto rendimiento con sobrecargas o tendinopatías, hasta personas que solo quieren volver a caminar, entrenar o trabajar sin dolor.
¿Qué son las ondas de choque?
Las ondas de choque son impulsos acústicos de alta energía que se aplican sobre una zona específica del cuerpo mediante un cabezal especial. Estas ondas viajan a través del tejido y generan una microestimulación controlada, que activa el metabolismo celular, mejora la circulación y promueve la reparación del tejido dañado.

A diferencia de las terapias tradicionales, las ondas de choque no enmascaran el dolor, sino que lo abordan desde su raíz, ayudando al cuerpo a reconstruirse y recuperar su función normal.
¿Cuándo están indicadas las ondas de choque?
Las ondas de choque son especialmente útiles en lesiones o dolores que se han vuelto crónicos, cuando los tejidos han perdido su capacidad de reparación natural. Aquí te explico los casos más comunes donde generan resultados excepcionales:
1. Fascitis plantar y espolón calcáneo
Uno de los motivos más frecuentes de consulta. Se produce por la irritación de la fascia plantar, la banda que sostiene el arco del pie. Las ondas de choque ayudan a romper microcalcificaciones, mejorar la irrigación y disminuir la inflamación, lo que reduce el dolor y mejora la pisada. Muchos pacientes notan una mejora significativa después de 2 o 3 sesiones.

2. Tendinopatía aquílea (tendón de Aquiles)
Muy común en corredores y personas que caminan o están mucho tiempo de pie. Con el tiempo, el tendón pierde elasticidad y se vuelve más sensible. Las ondas de choque estimulan la regeneración del colágeno dentro del tendón y mejoran su estructura, ayudando a recuperar su fuerza y flexibilidad.
3. Tendinopatía rotuliana o "rodilla del saltador"
Frecuente en deportes como el running, fútbol, vóley o crossfit. Se presenta por sobreuso del tendón rotuliano. La aplicación de ondas de choque disminuye el dolor, reduce la inflamación y acelera la reparación del tejido tendinoso, permitiendo volver progresivamente al entrenamiento.

4. Tendinopatía del manguito rotador (hombro)
El hombro es una de las articulaciones más complejas del cuerpo. Cuando se irritan los tendones que lo estabilizan, aparece dolor al mover el brazo o al dormir de lado. Las ondas de choque son muy efectivas porque rompen adherencias, mejoran la movilidad articular y estimulan la curación profunda, incluso en presencia de calcificaciones tendinosas.
5. Epicondilitis o "codo de tenista" / "codo de golfista"
Aparece por movimientos repetitivos, esfuerzo sostenido o posturas inadecuadas. Las ondas de choque ayudan a disminuir la inflamación y reactivar la reparación del tendón, reduciendo el dolor y mejorando la fuerza de agarre. También se utiliza con gran éxito en personas que trabajan frente al computador o realizan movimientos manuales repetitivos, no solo deportistas.

¿Qué se siente durante el tratamiento?
Durante la sesión se perciben pequeños golpeteos o pulsos rítmicos sobre la zona tratada. No requiere anestesia y tiene una tolerancia muy alta, incluso en zonas sensibles. Cada sesión dura entre 10 y 15 minutos, y generalmente se necesitan entre 3 y 6 sesiones para lograr un resultado óptimo.

Después del tratamiento, puede haber una ligera sensibilidad o enrojecimiento temporal, señal de que el tejido está respondiendo al estímulo.
Recuperarte no siempre significa detenerte
A veces, significa estimular tu cuerpo para que despierte su capacidad de sanar. En Reactive Move aplicamos las ondas de choque dentro de programas integrales de fisioterapia avanzada, integrando ciencia, experiencia clínica y acompañamiento humano.

Tanto si eres deportista como si solo buscas moverte sin dolor, este tratamiento puede ser el impulso que marque la diferencia. Agenda tu valoración en RM y descubre cómo las ondas de choque pueden ayudarte a acelerar tu recuperación y volver a disfrutar del movimiento con confianza.








